Fechas: 24/01/2012 al 31/01/2012
Visado: No hace falta visado si se tiene pasaporte español, británico, norteamericano o japonés. Para otros países aquí.
Moneda: la moneda local es el dólar caribeño (EC$, Eastern Caribbean Dollar). Aceptan dólares americanos en todas partes aunque la mayoría de las veces te devuelven el cambio en dólares caribeños. El cambio es más o menos fijo a US$1 = 2.67 EC$.
Detalles del vuelo:
London Gatwick (LGW) – Santa Lucía Hewanorra (UVF). Vuelo directo con British Airways en un Boeing 777. El tiempo de vuelo a la ida fue de 8h40m y a la vuelta de 7h40min. El vuelo de vuelta tuvo un retraso de más de dos horas porque el avión salió tarde de Trinidad y Tobago. Ambos vuelos prácticamente llenos. El aeropuerto está al sur del todo de la isla, junto a al pueblo de Vieux Fort. El trayecto desde el aeropuerto hasta la zona de Rodney Bay lleva entre 1h 30min y 1h 45min aproximadamente.
Alojamiento:
Fuimos con un pack comprado en Trailfinders que incluía vuelo, hotel (alojamiento y desayuno) y traslados del/al aeropuerto. Salía más barato comprarlo todo junto en un pack que el hotel y el vuelo por separado. Todo bien por parte de Trailfinders, ninguna queja.
Hotel Coco Palm Rodney Bay
http://www.coco-resorts.com/index.php
Muy contentos con la elección porque era lo que andábamos buscando. No demasiado grande, más hotel que resort, recluido, lo suficientemente alejado de la (ruidosa) calle principal para que fuese muy tranquilo pero a 5 minutos andando tanto de la estupenda playa de Reduit Beach como de los restaurantes y tiendas de la zona. El edificio es un conjunto de casas de dos plantas de estilo colonial. Las habitaciones eran muy amplias, luminosas y cuidadas, además de muy limpias. El servicio muy atento y sobre todo encantadores, una constante en la isla. La cama era de 1.80 metros de ancho. Muy recomendable, probablemente repetiríamos en este hotel si volviésemos a SL. En distintos foros y webs recomiendan evitar las llamadas “habitaciones criollas” que pertenecen al hotel pero están fuera del recinto y junto a la calle principal. Con todo el ruido de los coches y los bares no se debe pegar ojo. Tienen wifi gratis. Tuvieron el detallazo de darnos una habitación para ducharnos el último día al volver de la playa después de haber hecho el checkout.
El desayuno lo sirven en el restaurante del hotel, llamado Ti Bannane, que tiene forma de choza gigante. El desayuno incluido en el pack podía ser continental (cereales, fruta, tostadas) o inglés (huevos, pancakes, salchichas). Ambos estaban muy buenos.
Coche de alquiler y conducir en Santa Lucía: miramos en un par de compañías en la zona de Rodney Bay y acabamos alquilando con Drive-a-matic a través de la representante de Trailfinders. Los precios eran prácticamente idénticos en todas las compañías. Nos dieron un Suzuki Jimny automático bastante nuevo y en muy buen estado.
El precio total por dos días fue de US$207 (EC$552.69) desglosado de la siguiente manera: US$61×2 de alquiler + US$12×2 de reducción de la franquicia del seguro (en inglés CDW: Collision Damage Waiver) + US$5×2 de impuesto local + US$21 del permiso de conducir en la isla + US$30 de prepago de gasolina. Como en otras islas caribeñas el permiso local de conducir se paga una sola vez y tiene una validez de 3 meses, pero es obligatorio hacerlo la primera vez que vas a conducir en la isla.
Lo de tener que hacer un prepago de la gasolina me pareció una pequeña estafa pero lo hacían en todas las compañías en las que preguntamos, así que no hubo opción. Te dan el coche con el depósito medio lleno “para que no tengas que molestarte en ponerle gasolina” y lo puedes devolver vacío. Pero si apenas usas el coche y lo devuelves con prácticamente toda la gasolina que tenía no te devuelven nada de los 30 dólares.
Si te atienes a las carreteras principales, conducir en Santa Lucía no me pareció difícil. Hay que ir con un poco de cuidado porque la isla es muy montañosa y las carreteras son muy viradas y con fuertes pendientes, aunque el asfalto está en general bien (lo que no quita que haya algún hoyo que otro). En teoría hace falta un 4×4 para llegar a ciertas partes cuando te sales de las mencionadas carreteras principales y te metes por los caminos de los parques naturales, pero por las zonas por las que fuimos nosotros todo eran carreteras buenas y un coche normal llegaba bien. No me pareció que los isleños condujesen mal o alocadamente y en general nos sentimos seguros y poco o nada tensos.
Buceo: fui un día a bucear con la compañía Eastern Caribbean Diving (www.easterncaribbeandivingstlucia.com). Hice la reserva en Tours-”r”-us, que tiene una oficina frente al hotel. Creo que ECD fue una buena elección, profesionales pero a la vez relajados y agradables. El precio fue US$120 por mis 2 inmersiones y US$71 por el snorkel de mi mujer (todo el equipo incluido).
Me dijeron que el mejor sitio para bucear de la isla es en la reserva marina que está frente a los Pitons y fuimos a esa zona (hay otra posibilidad interesante que es bajar a ver un pecio que está un poco más hacia el norte). El paisaje marino fue espectacular, se puede ver un tercer “piton” que está sumergido y bastantes peces de diferentes tamaños y colores, aunque no vimos ninguno grande. Ambas inmersiones fueron frente a los Pitons, así que las vistas desde el barco eran fantásticas. Muy recomendable ya sea para buceo o para snorkel.
Si tenías pensado coger el tour en barco para ir a ver los Pitons, si vas a bucear al la reserva marina se hace prácticamente el mismo recorrido, así que te la puedes ahorrar y matar dos pájaros de un tiro. Mientras descansábamos entre las inmersiones y al acabar nos dejaron tiempo de sobra para admirar y disfrutar el paisaje y bañarnos un rato, además de irnos contando detalles sobre las zonas y los pueblos que íbamos pasando. En general una excursión perfecta (nos recogieron a las 7:45 y nos trajeron de vuelta a las 16:00).
Comer
En general los restaurantes de la zona de Rodney Bay son caros, con precios parecidos a los que te podrías encontrar en los Estados Unidos o Europa (una media de US$25 a US$30 por persona). Aceptan casi todo tipo de tarjetas y dólares USA en prácticamente todos ellos. Solíamos comprar bocadillos y fruta para comer en la playa, hay dos supermercados grandes y buenos (también carillos) en los centros comerciales con mayoría de productos de EEUU. En cuanto a los restaurantes a los que fuimos:
Ti Bannane
El restaurante del hotel. Tiene forma de choza y es todo de madera, con dos zonas: bar y restaurante. El bar tenía dos pantallas gigantes alrededor de la barra y ponían deporte norteamericano todo el tiempo, aunque el volumen no era molesto. Ambiente tranquilo en la zona del restaurante, buen servicio y comida muy rica (yo tomé un curry de cabra estupendo). El precio fue US$28 por persona.
http://www.coco-resorts.com/dining/ti_bananne.html
Spinnakers
Restaurante muy popular a pie de la playa de Reduit Beach, suele estar muy lleno. La comida estaba bien pero sin locuras (mejor el pescado que la carne). Pagamos US$24 por persona.
http://www.spinnakersstlucia.com/
Tríos
Lleva relativamente poco abierto y hacen cocina experimental caribeña (caribbean fussion en sus propias palabras). Un poco apartado de la calle principal en el camino a Reduit Beach. Muy bonito, con un servicio estupendo y ambiente sofisticado y agradable. Un poco más caro que los anteriores, la comida estaba rica pero de sabores fuertes e intensos, quizás no para todos los gustos. Raciones algo escasas. Pagamos US$24 por persona a pesar de pedir comida ligera.
http://baygardensresorts.com/restaurants-bars/restaurants.html
Whiskey in the Jar
Un grill con aire totalmente estadounidense en plena calle de los restaurantes. Nos lo habían recomendado. Ambiente tipo country. Tomamos costillas y estaban estupendas, aunque caras (pagamos US$28 por persona).
http://uptodatestlucia.com/listing.php?id=855
Jambe de Bois
A pesar de estar bastante alejado fuimos porque lo recomendaban efusivamente tanto en la LP como en la RG y gente de allí. Resultó ser, con diferencia, el mejor sitio en todos los aspectos. No está en Rodney Bay, sino en Pigeon Island, concretamente dentro del recinto histórico que se visita (entrando a mano izquierda al final de un camino). Tiene aspecto de sitio marinero, con una terraza estupenda junto al mar y muebles de madera de estilo rústico. La comida fantástica, el ambiente genial (con música en directo uno de los días que fuimos) y el servicio super agradable. Para rematarlo el precio es bastante más bajo que en los sitios de Rodney Bay (US$15 por persona el primer día y US$16 el segundo). El único problema es cómo llegar hasta allí desde Rodney Bay. El primer dia fuimos en nuestro coche de alquiler y todo fue muy sencillo. El segundo cogimos un bus hasta Gros Islet y desde allí caminamos 20-30 minutos. Para volver nos pidieron un taxi en el mismo restaurante que nos costó US$12. Muy muy recomendable, como demuestra el hecho de que repitiésemos.
http://www.thismenu.com/st-lucia-reviews/4-restaurants/62-jambe-de-bois.html
RODNEY BAY Y EL NORTE
Rodney Bay (llamada así por el comandante de la marina británica George Brydges Rodney) está en el noreste y es la zona turística por excelencia de Santa Lucía. El pueblo en sí no es nada atractivo, más bien al contrario: un par de carreteras asfaltadas abarrotadas de todo tipo de locales. Podría decirse que es la zona más práctica ya que en apenas un par de kilómetros tienes la mayoría de hoteles, resorts, restaurantes y bares de copas de la zona, incluyendo dos grandes centros comerciales con supermercados modernos (llenos de producto típicos de EEUU) . Pero si quieres huir un poco de todo o vivir un poco la SL tal y como la perciben los lugareños, mejor otro sitio. Lo mejor de la zona sin duda es que está junto a la magnífica playa de Reduit Beach, una de las mejores playas de la isla. Es un arco de arena fina y dorada resguardado que limita al sur con el monte Pimard y al norte con la entrada al moderno (y bastante grande) puerto deportivo (uno de los mejores del Caribe, merece la pena visitarlo si te gustan los yates). El mar tiene un color precioso, el agua está muy limpia y las olas son suaves. A pesar de estar al lado de tantos hoteles y urbanizaciones en la playa se estaba bien y tranquilo, nunca demasiado llena. La zona más tranquila de Reduit Beach es la parte sur justo bajo el monte: hay sombra y snorkel aceptable entre las rocas.
No mucho que contar sobre la capital, Castries, aunque apenas le dedicamos tiempo. Muy bulliciosa, siempre parecía estar llena de gente en la calle, con la densidad aumentando al acercarte el Mercado Central y con algunas casas bonitas de estilo colonial en colores llamativos. Está al fondo de una bahía donde fondean los trasatlánticos (había hasta 3 a la vez uno de los días que pasamos) y también hay un pequeño aeropuerto (George F.L. Charles) de avionetas que conectan con las otras islas. Hay varias playas alrededor pero no las visitamos.
Siguiendo un poco la costa hacia el norte desde Rodney Bay está el pueblo de Gros Islet (gro ilé) con una estupenda playa (de hecho la continuación de Reduit Beach) que se extiende hasta la pequeña península de Pigeon Island. Aunque están muy cerca, el contraste entre Rodney Bay y Gros Islet es enorme, siendo el segundo el típico pueblo caribeño y una visión mucho más real de la verdadera vida de los habitantes de la isla. Los días entre semana da gusto ir a esa parte de la playa, está casi vacía, con algo más de gente si te pones al lado de Pigeon Island. El Domingo que estuvimos había mucha gente local haciendo barbacoas con música a todo volumen saliendo de las puertas abiertas de los coches. Les preguntamos si era algo habitual y nos dijeron que si. En Pigeon Island está en Pigeon Island National Landmark, una de las pocas visitas históricas que se pueden hacer en la isla. A mediados del siglo XVI el pirata francés Jambe de Bois (pata de palo) usó la isla como base para atacar barcos españoles. Cuando los ingleses tomaron posesión de la isla fortificaron Pigeon Island y se pueden visitar (pagando) las ruinas de los barracones, murallas y otras construcciones militares. Desde Rodney Bay se puede ir a Gros Islet en transporte público cogiendo el autobús 1A (en realidad una minivan) por apenas EC$1.5 y tarda unos 10 minutos. Los viernes por la tarde noche hay fiesta en las calles de Gros Islet llamada Jump Up street party, con tenderetes con comida y bebida. Es bastante famosa y suelen insistir a los turistas para que se acerquen, pero nosotros no fuimos.
El extremo Norte de Santa Lucía, al norte de Pigeon Island es una zona más remota y bastante escarpada, con villas de veraneo y urbanizaciones para extranjeros esparcidas por toda la zona, campo de golf incluido. Tiene un aire mucho más tranquilo, estilo campiña. Casi en la punta norte (Pointe du Cap) hay una pequeña y agradable cala llamada Smugglers’ Cove (cala de los contrabandistas), a la que se llega por unas escaleras que bajan por el acantilado. La entrada está bastante escondida y sin indicaciones (tuvimos que preguntar para encontrarla). Hay un chiringuito donde además de dar de beber y comer alquilan equipo para hacer deportes acuáticos. Al estar casi en la parte atlántica había unas olas considerables y bastante resaca.
Desde Rodney Bay se puede ir en poco tiempo (media hora con coche alquilado) a Cas en Bas, una de las playas de la costa Este de la isla, la que da al Atlántico. Hay algún resort y alguna que otra urbanización pero en general está bastante más despoblado que la parte caribeña y da una sensación bastante distinta, más salvaje y expuesta. Hacia muchísimo viento a pesar de que en la zona de Rodney Bay se estaba de maravilla. La playa tiene forma de arco suave, es bastante grande y estaba prácticamente vacía. La mayoría de la gente estaba practicando deportes acuáticos, sobre todo kite-surfing y windsurfing, aunque también vimos a gente paseando a caballo. Apenas había gente dentro del agua, pero te podías bañar bien porque la bahía está bastante protegida y no hay corrientes fuertes. Hay un chiringuito de madera grande donde sirven comidas y bebidas, aparte de tener expuesto una de las fases de un cohete espacial que debió caer cerca.
LOS PITONS, SOUFRIERES Y EL CENTRO-OESTE
El centro-oeste me pareció la parte más bonita de toda la isla, sobre todo la zona de Los Pitons. La carretera que baja desde Rodney Bay está en muy buen estado prácticamente todo el tiempo. Pasando primero Castries y luego Marigot Bay, llegas al pueblo de pescadores de Anse la Raye. Es el típico pueblo tranquilo y adormilado con aire caribeño: casas de vivos colores, gente sentada despreocupadamente en los escalones del porche de entrada…comparado con Rodney Bay o incluso Castries parece otro mundo. En la calle principal (que tienes que atravesar con el coche para seguir hacia el Sur) había puestecillos vendiendo artesanía local y los minibuses con turistas paraban un rato. Una vez se habían ido el pueblo (que es muy pequeño) se quedaba semivacío y volvía a su letargo. La playa no estaba mal pero no había nadie bañándose y no invitaba demasiado a quedarse allí.
Siguiendo hacia el Sur, la carretera es muy virada (prácticamente desde que pasas Castries) y sube y baja constantemente por zonas muy empinadas, lo que hace que cada poco haya unas vistas espectaculares de las hondonadas en las que están las playas, las múltiples montañas y de los frondosos bosques que se extienden hacia el interior. El tramo entre Anse La Raye y Soufrieres es especialmente bonito. Justo antes de empezar a bajar hacia Soufrieres hay un mirador con una vistas increíbles, con el pueblo abajo en la lejanía y el Petit Piton de fondo. Soufrieres es bastante más grande que Anse La Raye pero conserva parte del mismo aire a auténtica Santa Lucía, aunque considerablemente más bullicioso. Es un buen sitio para pararse a comer o pasear un rato. Hay que cruzar callejeando el pueblo entero para poder seguir en la carretera principal hacia el Sur. Justo antes de entrar en Soufrieres hay un desvió hacia una de las playas más famosas de la isla: Anse Chastanet. Nosotros la vimos desde el barco el día del buceo y era muy bonita, pero no fuimos con el coche.
Nuestro destino final para pasar el resto del día fue la playa de Jalousie Beach, justo en el hueco que está en medio los dos Pitons. Aunque solo sea por ir allí merece la pena volar hasta Santa Lucía. Es uno de esos sitios que no se te olvidan jamás. Mientras te bañas en el agua cristalina ves a pocos metros las imponentes moles de los Pitons emergiendo del agua casi verticalmente. La playa es de arena fina y aunque es pública hay que acceder entrando al resort de lujo Jalousie Plantation. Desde la carretera principal bordeas el Petit Piton y sigues las indicaciones que llevan al resort. Se deja el coche a la entrada (es gratis) y se continúa andando durante unos 10-15 minutos, siempre bajando, hasta llegar a la playa. El resort es precioso, con bungalows coloniales y un elegante restaurante-bar junto a la playa. Alquilan toallas y tumbonas. No había demasiada gente en la playa el día que estuvimos. Un sitio espectacular.
Muy cerca de allí están los famosos baños sulfurosos y nos acercamos a ver el cráter y a darnos un baño de lodo. La entrada al volcán (con visita guiada) y a los baños cuesta EC$30. El cráter parece un paisaje lunar con el habitual olor a huevos podridos y el agua burbujeando. Se ve desde una plataforma elevada. Fuimos a última hora de la tarde, una hora antes de que cerrasen y los autobuses de tours ya se habían ido. La zona de los baños estaba muy tranquila (apenas 6 personas incluyéndonos a nosotros). El agua caliente baja por un arroyuelo hasta una pequeña piscina hecha de cemento, en la que hay cubos llenos de lodo que te untas por todo el cuerpo. De ahí el curso del arroyo sigue hasta una poza apenas unos metros más abajo donde te puedes sentar y relajar en el agua sulfurosa. El sitio tiene duchas y casetas para cambiarse.
UNOS POCOS DETALLES MAS
- Nos habían dicho con anterioridad que SL era la isla más bonita de las pequeñas Antillas por estar completamente cubierta de densos bosques tropicales y ser inusualmente accidentada y montañosa. Por ahora estoy de acuerdo.
- Se puede subir al Gros Piton pero hay que contratar un guía en la base. Me quedé con las ganas porque en teoría es bastante duro y mi mujer estaba embarazada de 4 meses. La próxima vez será.
- Desde el puerto de Rodney Bay sale un ferry hacia la capital de Martinica (Fort de France). Es diario aunque la hora puede variar. Tarda una hora y media
http://www.express-des-iles.com/
- El bus que va desde el aeropuerto hasta Rodney Bay recorre la parte atlántica de la isla, la cruza luego entera de este a oeste para luego hacer el último tramo por la costa oeste. La parte atlántica no es tan bonita ni tan espectacular pero merece la pena no perderse detalle durante el trayecto.
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