Estonia: Tallinn en 2004, Tallinn en 2014

Hoy en día Tallinn es una ciudad muy conocida entre viajeros y no tan viajeros, con Riga a cierta distancia pero también con un sitio en el mapa. En 2004 en España ambos países eran bastante terra ignota a nivel turístico. Acababan de entrar en la Unión Europea y eso les había dado algo de visibilidad, pero al comentar mi futuro destino sólo escuchaba referencias a Eurovisión (¡ugh! ¡el horror!) y varias veces la pregunta “¿no te da miedo ir, si la guerra acaba de terminar hace nada?” por aquello (supongo) de que Balcanes y Báltico tienen las 3 primeras letras iguales.

Post marginales: 4.- La isla estonia de Saaremaa

Siempre me ha atraído pasar a alguna isla cuando viajo. Es como un viaje dentro del viaje y aumenta esa estupenda sensación de estar en un lugar remoto y lejos de todo. Debe ser porque al final de cada camino siempre hay agua, o quizás porque no puedes volver sin ayuda, aunque apenas haya 15 minutos en barco hasta el continente. En agosto de 2004 estuve 10 días recorriendo Estonia y Letonia en coche con Charlie. Después de Tallinn, el lago Peipsi, Tartu, Sigulda, Riga y la playa de Jūrmala, decidimos pasar un par de días en la isla de Saaremaa.

Algunas razones para hacer un crucero aunque no sea lo tuyo

En verano de 2011 mi padre anunció que nos invitaba a un viaje familiar. El grupo iba a consistir en 7 adultos, sin niños. Después de diversas y variadas propuestas (yo dejé caer el Transiberiano por si acaso y las carcajadas se escucharon en Vladivostok), decidió que íbamos a ir de crucero por el Mediterráneo. Para ser sincero, hacer un crucero es algo que no me había planteado nunca ya que no es mi estilo de viaje. Así que me lo tomé como una oportunidad de experimentarlo y poder sacar mis propias conclusiones mientras disfrutaba de la compañía de mi familia (dicho esto sin sarcasmo).