Guía: Serbia (II): Belgrado

(Los detalles prácticos generales para organizar un viaje a Serbia por tu cuenta los tienes en este post)

Belgrado, una de las ciudades más antiguas de Europano es bonita o de las que te enamoras a simple vista. Pero si me pareció que tiene carácter y personalidad, aparte de que su pasado y presente la hacen muy interesante. Lo pasé realmente bien visitándola y creo que merece la pena ir. Estuve 6 días en total pero probablemente 3 son suficientes para recorrer la mayoría de los lugares importantes.

Alojamiento

Nuestro anterior viaje a Japón nos demostró que para viajar con un bebé (nuestra hija tenía  13 meses cuando fuimos a Serbia) era más práctico alquilar un apartamento que un hotel, para tener una habitación extra y poder cocinar si hacía falta. Lo alquilamos con Apartments Belgrade y elegimos el que tienen en la plaza Slavija.

El apartamento era grande, espacioso, bastante nuevo, limpio y bien cuidado. Además tenía aire acondicionado, TV y WIFI gratis. La cocina tenía cubertería, vasos y todo tipo de utensilios de cocina.  El dueño fue muy agradable y quedamos muy contentos. El precio por noche fue de 59€ y pudimos pagar en euros (en metálico). La plaza Slavija me pareció un sitio perfecto para explorar la ciudad, a 25 minutos andando del centro, a 10 también andando del museo Tesla y a 10-15 en taxi de Zemun y Nuevo Belgrado. En los alrededores había restaurantes, supermercados y tiendas de todo tipo. Contratamos con ellos el traslado al/del aeropuerto por £15 por trayecto y no tuvimos ningún problema.

Comer y beber

Kafana “?”: si, se llama así (signo de interrogación), en serbio le llaman Znak Pitanja. Recomendada tanto por blogs, guías y gente de Belgrado, es la kafana (taberna-restaurante) más antigua de Belgrado con casi 200 años de antigüedad (tiene hasta entrada en la Wikipedia). Está justo enfrente de la catedral ortodoxa. El interior es de madera y con aspecto y decoración del siglo XIX. Además tiene una pequeña terraza que da a la catedral y un acogedor patio interior (muy recomendable). La comida nos gustó mucho y repetimos al día siguiente. Tomamos goulash y un plato especial de la casa que era un guiso servido en una olla de pan que te ibas comiendo a la vez. Pagamos unas £8 por persona (!!).

Tri šešira: su nombre en serbio significa “3 sombreros” y es uno de los restaurantes estrella de Skardalija, la zona bohemia de Belgrado. Ocupa una casa tradicional del siglo XIX y tiene una enorme terraza de madera en la que una orquesta de músicos zíngaros sacados de una película de Kusturica amenizan la velada. El interior es enorme y conserva los muebles y el ambiente original. Fuimos un grupo grande y trajeron mucha comida que estaba bastante buena, el único “pero” fue el precio, el doble que en el resto de sitios en Serbia pero sin ser una locura (unas £20 por persona). Yo me lo pasé de maravilla y el restaurante tiene mucho encanto.

Pizza Caribic: una cadena de pizzerías que tiene un éxito enorme. Las venden enteras o por porciones y se pueden llevar. Estaban muy ricas, eran baratísimas (180D por porción) y en el de la plaza Slavija siempre había unas colas considerables.

Café Pevac: tambien llamado Crveni Petao, bar “oficial” de los seguidores del Estrella Roja. Una agradable terraza junto a la calle peatonal principal de Belgrado. Tiene sillones y mesas alrededor de una barra ovalada a la sombra de los árboles de una pequeña plazoleta. Por las noches se transforma en disco-pub con DJs. Yo fui buscando al gran Moka Slavnic para hacerle una entrevista ya que solía venir aquí a menudo, y aunque no le vi aproveché para tomarme algo. Se estaba de maravilla.

Restaurant&Club Amsterdam: uno de los restaurantes flotantes sobre el Danubio que hay en la zona de Zemun. Los pontones están revestidos de parquet y es sorprendentemente espacioso, con una terraza al fondo. Por las noches se transforma uno de los clubes de moda en Belgrado y cierran al amanecer. Ambiente y decoración modernas y cuidadas. Ya sea en éste restaurante u otro de los muchos que hay, es muy recomendable venir a esta zona a tomar algo.

VISITANDO BELGRADO

Stari Grad y Kalemegdan

Un buen sitio para empezar a conocer la ciudad es la parte vieja o Stari Grad. El corazón de Belgrado muestra bastantes de sus mejores atractivos: innumerables cafés llenos de gente, calles con mucha vida y energía, edificios elegantes y tiendas con grandes escaparates. La calle peatonal principal es Kneza Mihaila. A mí me resultó muy agradable, pero seguro que también influyó que era pleno verano y parecía que ningún belgradense se quería quedar en casa. El edificio más destacable para visitar es la Catedral Ortodoxa de San Miguel (merece la pena recordar que a ésta y otras iglesias ortodoxas no te dejan entrar en pantalones cortos o camiseta de tirantes). Además entramos en el Museo Nacional de Serbia a ver una estupenda exposición sobre Constantino el Grande con motivo del 1700 aniversario del Edicto de Milán. El edificio estaba siendo restaurado y sólo se podía acceder a la planta baja. Si no llueve merece la pena sentarse en una terraza y contemplar algo de la dinámica vida de la ciudad mientras escuchas a los numerosos músicos callejeros.

Parque Kalemegdan

Parque Kalemegdan

Caminando en dirección oeste hasta el final de la mencionada Kneza Mihaila se llega al lugar que más me gustó de todo Belgrado: el parque y la fortaleza de Kalemegdan. El parque tiene diversas estatuas y monumentos conmemorativos rodeados de setos y parterres. Los habituales puestecillos de comida y souvenirs vendían parafernalia nacionalista y, ante mi sorpresa, camisetas e imanes con los memes más conocidos. En la esquina noroeste del parque está el zoo que Kusturica inmortalizó al comienzo de su película Underground.

Al pasar los muros exteriores te encuentras con una de las joyas de la ciudad si te gusta el baloncesto: las pistas en las que jugaban antiguamente los principales equipos de la capital (el Partizan y el Estrella Roja). Ambas juntas codo con codo y protegidas por los ladrillos rojos de la muralla. El lugar donde nació una de las rivalidades más enconadas del baloncesto europeo. Se podía entrar libremente y no había nadie jugando en ninguna de ellas, un poco sorprendente. Por cierto, si Lituania fue un sueño como destino baloncestístico, Serbia (y Belgrado en particular) fueron una gran decepción. En la tienda oficial del Partizan apenas tenían un par de camisetas de baloncesto (en la del Estrella roja absolutamente nada) y en las tiendas generalistas de deporte solo había ropa NBA. Los serbios con los que hablé me dijeron que el nefasto Europeo de 2005 fue el principio de una considerable perdida de interés general por el baloncesto.

La cancha del Estrella Roja (Crvena Zvezva)

La cancha del Estrella Roja (Crvena Zvezva)

Y junto a ella la del Partizan

Y junto a ella la del Partizan

A la parte principal de la fortaleza se pasa a través de la famosa Puerta del Reloj, imagen habitual en las postales de Belgrado. Junto a ella pero aún fuera de las murallas se puede ver una amplia colección de cañones y vehículos militares que pertenecen al Museo Militar que está allí mismo. Una vez en el corazón de la Fortaleza, entre ruinas, torreones y trozos de muralla, lo mejor de todo es la fantástica panorámica de la confluencia de los ríos Sava y Danubio que se puede ver desde lo alto del promontorio. En el flanco oeste está el Monumento a la Victoria contra el imperio otomano junto al que hay un amplio mirador.

Algunas piezas del Museo Militar

Algunas piezas del Museo Militar

La puerta del Reloj o de Estambul

La puerta del Reloj o de Estambul

La confluencia del Sava y el Danubio

La confluencia del Sava y el Danubio

En los alrededores de la ciudad vieja hay un par de lugares interesantes. Por una parte, el Hotel Moskva (o Moscú) no es sólo el mejor de la ciudad, sino que es uno de los edificios más bonitos en un elegante estilo Art Noveau. Los bares-terraza de la parte de abajo estaban llenos de lo que parecía ser la gente bien de Belgrado y acaudalados extranjeros.

La fachada del Hotel Moskva

La fachada del Hotel Moskva

Y hacia el este está Skardalija, el barrio bohemio de Belgrado. Bueno, más que un barrio es una larga calle empedrada con casas de mediados del siglo XIX que guarda la esencia zíngara de sus primeros habitantes. Las casas han sido transformadas en restaurantes de enormes terrazas de madera y nombres pintorescos. Los belgradenses te dicen que una visita a la ciudad no está completa sin darte un homenaje de auténtica comida serbia en Skardalija (preferiblemente una cena) mientras la orquesta gitana te toca una serenata. Nosotros fuimos a la hora de comer y lo pasamos de maravilla. Merece la pena darse un paseo por el interior de las casas con la excusa de que te has perdido buscando el servicio.

Mausoleo de Tito

A mi visita a la tumba del Mariscal Tito le dediqué un post entero, lo puedes leer aquí

Museo Tesla

Aunque nacido en la actual Croacia y orgullosamente nacionalizado estadounidense durante muchos años, los padres de Nikola Tesla eran serbios y se le considera uno de los héroes nacionales (el aeropuerto  Belgrado lleva su nombre). El museo dedicado a este auténtico genio está en un palacete de los años 20 situado en una zona residencial de la capital.

El museo es pequeño y coqueto. Se exhiben sobre todo reproducciones a escala de los principales inventos de Tesla. Cuando llegas te asignan a un grupo y te hacen una visita guiada (en inglés) que empieza con un video para luego hacer demostraciones en vivo y en directo de cómo funcionaban sus principales creaciones. Tesla murió pobre y no dejo casi efectos personales, pero se pueden ver algunos, junto con fotos de la época, en varias vitrinas. Las cenizas de Tesla descansan en una esquina metidas dentro de una urna funeraria esférica.

Las cenizas de Tesla

Las cenizas de Tesla

El único problema que tuvimos fue que mi hija quería tocarlo todo y las demostraciones le aburrían (uno no se maravilla fácilmente a los 13 meses durante más de 30 segundos) así que tuvimos que hacer turnos y nos perdimos una pequeña parte.

Una de las recreaciones a escala de los inventos de Tesla

La Bobina de Tesla

Web oficial del museo: http://www.tesla-museum.org/meni_en.htm

Zemun y la catedral de San Sava

La enorme catedral de San Sava, la iglesia ortodoxa más grande del mundo, descansa sobre una colina y se ve desde todo Belgrado. Al igual que la Sagrada Familia está sin terminar del todo ya que la construcción depende de las donaciones. Se empezo en 1935 y el exterior se considera acabado, pero no el interior.  Desde nuestro apartamento en la plaza Slavija se llegaba en un paseo corto. No la vimos en profundidad.

La principal razón para ir al barrio de Zemun suele ser los numerosos pubs y restaurantes que flotan en el Danubio descansando sobre pontones. Además, para los curiosos de las guerras de secesión yugoslavas de los 90, aquí está el famoso hotel Yugoslavia, que recibió dos misilazos durante los bombardeos de 1999 y actualmente está cerrado ya que lo van a reformar por completo. Merece mucho la pena salir del centro de Belgrado y venir a uno de los locales flotantes a tomar algo, sobre todo en verano. El bautizo del hijo de unos amigos fue en una iglesia de Zemun y nos dimos un paseo por el centro del barrio. Agradable pero nada destacable.

Hotel Yugoslavia

Hotel Yugoslavia

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2 comentarios en “Guía: Serbia (II): Belgrado

  1. Tengo muy buenos recuerdos de la ciudad blanca. La zona de Kalemegdan me gustó mucho y el ambiente en Skardalija es muy atractivo. Aunque no sea una ciudad hermosa, pienso que Belgrado se merece una visita.

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