Mucha policia, poca diversión (y II)
Segunda parte de mis problemas con la policia en mis viajes. Esta vez en Marruecos, Estados Unidos y Holanda.
Segunda parte de mis problemas con la policia en mis viajes. Esta vez en Marruecos, Estados Unidos y Holanda.
Cuando entré en Sidi Ifni se me pasó por la cabeza que el sucio y un poco destartalado Fiat que me habían dado era en realidad un DeLorean camuflado y que, fluzeando, me había teletransportado a la España de los 50. Todo parecía un decorado sacado de una de las viejas películas de Berlanga: las antiguas placas metálicas azules con los nombres de las calles, los nombres de las calles en sí mismos (alférez ésto, general lo otro, teniente nosequé), el logo de correos y los buzones, los anuncios de Coca-Cola o Pepsi a la entrada de las tascas…pero el momentum fue al llegar a la plaza de Hassan II (antigua Plaza de España, claro).